La Maestra Vignola.

Hace mucho tiempo, había dos amigos en Japón. Uno tocaba el arpa con mucha habilidad y el otro escuchaba con mucha habilidad.

Cuando uno tocaba o cantaba acerca de una montaña, el otro decía:
– Puedo ver la montaña frente a nosotros.

Cuando tocaba o cantaba acerca del agua, el que escuchaba exclamaba:
– ¡Ese riachuelo fluye aquí mismo!

Pero un día el que escuchaba cayó enfermo y murió. Entonces, el amigo cortó las cuerdas de su arpa y jamas volvió a tocar. Desde aquellos tiempos, cortar las cuerdas de un arpa ha sido símbolo de una profunda amistad.

Autor desconocido.

Ella si que va veloz. Se dibuja y se desdibuja con desparpajo. Con trazo firme y puro… Ella se transforma. Y analiza. Y da. Dando. Enumera y le sincronizan los numeros con la realidad. Sin temor dejó su conocido, se internó. Agradezco su sonrisa, y sus palabras. Aprendo, porque a veces no le entiendo.

Carolina Vignola.

Cecilia Colacrai ataca de nuevo.

‘Azul como uma laranja’ de Cecilia Colacrai y João Costa Lima

Música original: Miguel Marín Diseño de luces: Xavier Muñoz Técnico de luz y sonido: Pablo (Mo) Ramirez Video: Anna Brufau Fotografía y diseño: Débora Tenenbaum

http://azulcomoumalaranja.wordpress.com/

Miercóles 10 de febrero 20.30 h Centro Cultural Casa Elizalde c/ València 302 Barcelona.

Jueves 11 de febrero 21 h en la Sala Trono c/ Misser Sitges 10 Tarragona.

 

Mi abuelo JacoBo dice.

A través de la boca de mi hermano, desde otra dimensión, mi abuelo Jacobo nos dice: ‘las cosas cambian de la noche a la mañana’!

Claro que sí, abuelo! Sucede que es tan fácil que a nuestra mente le resulta difícil creerlo. Nuestra mente no lo cree pero nuestro ser lo sabe. Lo siente. Lo hace. Lo crea.

Todo es tan ‘raro’.

Mi hermano decía ‘me siento raro’. Y yo me reía.

Para mí no existía esa posibilidad. O te sientes así o te sientes asá. Pero ¿raro? Raro es una definición que significa inhabitual, poco frecuente, excepcional. No es un concepto cerrado. Como así o asá.

Y yo me reía. Esa risa de los que no entienden y, tapando el nerviosismo que provoca la incertidumbre, encima se creen ‘más’.

Hoy, vivo mi existencia como… absolutamente ‘rara’. Asumo que lo que hago es raro, el tipo que me gusta es raro, mis compañeros son raros, mi familia es rara, mis amigos son raros, mi comida preferida es rara. En fin… ¡viva lo extraordinario!

Recetario de Pensamientos.

Pensamientos para un Primer Plato por Rosa Jiro.

Ensalada de Sol y Mar

Lechuga cultivada en el mágico terreno de la vida, donde una diminuta semilla que se hunde en la tierra se abre paso buscando la luz del sol. Crece ayudada por el viento, los temporales y el frío, que la hacen fuerte y saludable.

Atún navegante de los mares del norte, cuyo cuerpo sagrado nadó y nadó desde ser un diminuto pececillo hasta ofrecer su sabrosa carne al mejor pescador.

Aceite de las olivas de los montes de Andalucía que recorrieron el árbol desde la raiz a la rama y al caer se convirtieron en “oro líquido” en las manos de un artesano que, con amor, escurre su jugo en una botella de cristal modelado.

Cristal de la ensaladera que contiene la lechuga, el atún y el aceite; posibilitando ,en su vacío, la creación de una mágica Ensalada de Sol y Mar.

Palillos de madera de la rama de un árbol de Japón que donó sus brazos a los degustadores del mundo.

GRACIAS lechuga, atún, oliva, cristal y madera por ofrecerme la información que almacenásteis en vuestro Ser.

!!Yo os Bendigo!!

Me ilumino diciendo: Gracias.

Etiquetas, queja y gratitud.

Pasé unos treinta años siendo la más introvertida. Decía si/no moviendo la cabeza para no pronunciar palabra. Y negativa. También era muy negativa. Me quejaba en lo profundo: ‘por qué yooooo’! Que he hecho yo para merecer esto, me decía, mientras lloraba en la oscuridad.

Luego, para conocer el otro extremo y por una explosión que no pude controlar, pasé tres años siendo la más extrovertida. Y positiva. Todo es para bien. Luz.

Hace unos días, en una Reiki Initiation me descubrí lamentándome, otra vez: que he hecho yo para merecer esto! Esta vida maravillosa, esta gente preciosa que me rodea, tanto amor. No me lo merezco!

Se lo comenté al grupo y la Maestra gritó: ‘Deja ya de quejarte, coño, y comienza a agradecer, joder’!