Acto psicomágico.

‘A todos los que tienen miedo económico que salgan a la calle y le regalen 20 € a alguien. Para ganar hay que invertir. El acto gratuito se multiplica: Lo que das te lo das. Lo que no das te lo quitas’.

Aconsejado por Alejandro Jodorowsky en la Televisió de Catalunya: http://www.tv3.cat/videos/1120659

Me paré en la intersección de las calles Pintor Fortuny y Doctor Dou, mirando hacia Las Ramblas. Cerré los ojos, sentí el sol en mis mejillas y medité. ¿A quién le voy a dar este dinero? Un hombre, una mujer, un niño, alguien que pida, alguien vestido así, o vestido asá? Ay! A quién!? Decidí que no elegiría a la persona por su apariencia sino que sería la primera persona que viniera sola de allá para acá y pasara por mi lado izquierdo. Tomé aire, abrí los ojos y ahí estaba!!!

Detuve a una veinteañera apurada texteando by phone y dije: ‘Hola, quiero hacerte un regalo’. Busqué el billete en mi bolsillo y busqué su mano. ‘Toma’.

Se le humedecieron los ojos de lágrimas y preguntó ‘¿Por qué a mi?’.

‘Porque has sido la elegida. Si alguien te da dinero y tu no lo pediste acéptalo, dios querrá algo de tí’, cité aquel proverbio sufí.

Me abrazó. Nos abrazamos. ‘Has oido hablar de la psicomagia’, dije.

‘He ido varias veces al café de Paris para que Jodorowsky me leyera las cartas pero nunca he salido sorteada. No tengo suerte’, dice mientras sonríe intuyendo que esa percepción de sí misma ya es parte del pasado. ‘Pero yo que debo hacer ahora? Espera. Esto es para ti’, y me da un libro que saca de su bolso. ‘Cartas a un joven poeta’ de Rilke. Leélo y luego lo vuelves a regalar, me aconseja.

‘Acepto. Lo regalaré en la calle después de leerlo’, respondí.

Estuvimos con Nora hablando largo rato de esto y de aquello, maravilladas las dos con la magia de.. la.. vida.

Y me pasaron más cosas luego.. Luego sigo.

Ricardo Mollo.

Te quería preguntar algo que me quedó pendiente de cuando estudiaba periodismo:

 

 

Le comentaron a David Cronenberg, en una entrevista, que Martin Scorsese tenía miedo de conocerle. Cronenberg respondió que ‘uno no es exactamente como sus películas’. Y, que en todo caso, más miedo le daba a él conocer al tipo que había hecho Taxi Driver.

La teoría del abrazo.

Ummm. Qué decir. El asunto es que hay abrazos y abrazos.

Los hay flojitos o apretados. Manos al cuello o la cintura. O mitad y mitad. Largos o cortos, es decir, prolongados o breves. Quesesho. No tengo intenciones de hacer una clasificación o tipología exhaustiva de los abrazos. Sino más de bien de… umm.. festejar el maravilloso misterio que se produce de vez en cuando. Cuando un abrazo: encaja.

Eso. Que cuando un abrazo encaja: encaja.

XI La Fuerza · XII El Colgado.

Entre la noche de La Fuerza y el día de El Colgado: hice un click. Primero, con la palabra ‘valiente’ del mensaje recibido sentí la aceptación. Luego, lo que pasó en sueños. Después, oir la frase justa en el momento exacto.

Se me ocurrió ir al parque. Los parque están llenos de gentes felices. ‘Cómo no vengo más a menudo’, me pregunté. La playa. L’Hangar. La familia de artistas. La bici. La amiga. Las maletas. El hotel. Y el polvo. El Tarot. La nueva vida.

VIIII La Ermitaña · X La Rueda de Fortuna.

La experiencia, la sabiduría, la guía. Ummm. La ermitaña es para mí un estado conocido pero hasta ahora nunca antes comprendido! Esta es mi crisis actual: el entendimiento ya no me es útil! Deseo comprender. Sentir con mi Ser.

La energía de La Rueda de Fortuna me marca, hoy, un fin de ciclo. Algo que acaba. Y, por ende, algo que comienza. Con la experiencia de mis años. Con la experiencia de la humanidad. Voy a vivir el comienzo. Hoy empieza todo! *.

* Frase rapiñada de http://panpahoy.blogspot.com

Arcano V. El Papa.

Debía ir más allá. Debía cruzar el puente. Quería ir más allá. Quería cruzar el puente.

Pero hoy: ¿qué significa eso? No lo supe a priori. Ahora lo sé a posteriori.

En este juego que me he propuesto vivir, fui más allá de la posible rutina de un sábado de ocio y crucé el puente de la tristeza. Que era lo que sentía.

La dificultad de muchos puentes es que son tan largos que uno no ve la parte final. Y eso da miedo. Y solo se cruza cruzando. Y solo se sale saliendo.

En el plano de la acción y las ideas, sé que puedo hacer/pensar cosas útiles. También sé que puedo hacer/pensar cosas inútiles. Además que, por una cosa y por otra, todo es útil y, en definitiva, esta dicotomía no es más que un juicio… más.

Pero el plano de las emociones y los deseos no admite juicios y etiquetas. Esa vieja estructura de querer explicarlo y entenderlo todo acá no hace más que entorpecer. En el plano de las emociones y los deseos, si soy honesta, solo puedo: sentir lo que siento y desear lo que deseo. Sentí tristeza y soledad. Deseé cerrar los ojos y apagarme.

III La Emperatriz IIII El Emperador.

Uf. Se me junta la faena! Confieso que ansío descansar! Y no sé cómo.

Resumo. No he logrado sentir plenamente la energía de La Emperatriz en el día en que me asigné tal cometido. Uno, me contuve y no exploté. Dos, he desaprendido a enamorarme. Tres, seduzco sin conciencia. Cuatro, me expreso con demora. Uf.

Buscando pistas, he sacado flechas imaginarias desde el arcano III y… Del suelo que pisa, el lugar donde está, salió El Papa (El Paaaaapaaaaa!), en el escudo que la protege está Templanza (que alivio!), detrás de su trono La Rueda de Fortuna (ay, el final que no termina de terminar!) y en su mirada… El Diablo. Ahi vamo’.

Next.

(Eso fue ayer). Hoy ha sido un día raro para (no) variar. Amanecí enfadada porque no sé sentir lo que siento y expresarme a tiempo. Presente. Recibí órdenes que no hicieron más que confirmar-me la repugnante idea de que el poder es vertical. El poder. El poder. Claro. Hoy es mi día. El Emperador, recordé.

Hasta ahora he vivido con mi poder fuera de mi. Y tengo ganas ya de que entre y ejercerlo. Así que decidí invitarlo a almorzar y proponérselo. Qué decir!?! En eso estamos.

Luego me llamó Rosa, la chamana, porque tuvo una corazonada. De todo lo que dijo solo recuerdo, pero con exactitud, esto: ‘Muchas veces para saber lo que deseamos tenemos que pasar por saber lo que no deseamos. No te preocupes. Es el camino’.

Al rato largué a llorar. Largo.

Llamé a estas amigas que nunca contestan, solo para recordarme que no me disperse y que esté donde tengo que estar.

Salí de nuevo, esta vez a resolver un asunto pendiente con otro espejo, en el que sintetizaba historias añejas, pasadas. Y así fue. Resuelto. Lo bueno de que las cosas vayan tan rápido es que cuando el propósito es claro: el click es plaf. Clack. Instantáneo.

Volví pedaleando en la oscuridad de un viernes otoñal, por mi ciudad, sonriendo y entendiendo que mi poder es más dulce que tirano y que era eso, precisamente, lo que quería: dulzura! Mimos! Cariño sin expectativas! ¿Será posible, che? En eso suena el teléfono, desde un número largo. Extranjero de extranja. Era el mismísimo Mario G.

– Uy, Marito, llegas justo a tiempo. Quiero mimitos!!!

– Muy bien. Ahí va: te quiero Debi.

…

Para rematar el día del Emperador revisité: http://www.beatrizpreciado.com