Demente consciente.

‘Una vez que el cuerpo del dolor lo ha dominado, usted quiere más dolor. Se vuelve una víctima o un victimario. Usted quiere infligir dolor, o sufrirlo, o las dos cosas. De hecho no hay mucha diferencia entre ellas. Usted no es consciente de esto, por supuesto, y afirmará vehementemente que no quiere sufrir. Pero observe detenidamente y descubrirá que su pensamiento y su conducta están diseñados para conservar el dolor, en usted mismo y en los demás. Si usted fuera verdaderamente consciente de ello, el patrón se disolvería, porque querer más dolor es demencia y nadie está demente conscientemente’.

Eckart Tolle.

Mis tabiques son transparentes.

La diferencia entre la mayoría de los demás hombres y yo consiste en que mis ‘tabiques’ son transparentes. Ésta es mi peculiaridad. En los demás frecuentemente son tan espesos que no ven nada tras ellos y por ello creen que allí no hay nada. Yo percibo en cierto modo los procesos del subconsciente y por ello tengo seguridad interna. El que no ve nada, tampoco tiene seguridad, ni puede sacar conclusión alguna o no confía en las propias conclusiones. Yo no sé qué es lo que ha hecho que yo pueda percibir el fluir de la vida. Fue quizás el inconsciente. Quizás fueron los primero sueños.

Carl Gustav Jung.

El camino de los vivos.

Cuando se sigue el camino de la individuación, cuando se vive la vida, hay que aceptar también el error. De lo contrario, la vida no sería completa. No existe garantía alguna -en ningún instante- de que no incurramos en el error o en un peligro mortal. Se cree quizás que existe un camino seguro. Pero éste sería el camino de los muertos.

Recuerdos, sueños, pensamientos. Carl Gustav Jung.

Paz.

Una de las cosas que más me llamó la atención en las devoluciones de la gente, cuando comencé a salir en medios de comunicación masiva, fue que me dijeran en reiteradas ocasiones que les transmitía una gran Paz.

Las primeras veces no lo tomé en serio, pero cuando se repitió me pregunté: ¿qué es la Paz?

Tenía en mi imaginación la ilusión de que Paz era algo quieto, sereno, tranquilo, prácticamente inmóvil. Esa imagen interior de la Paz estaba muy lejos de mi sentir para conmigo mismo. Así que, interesado por el significado de la palabra, tomé el primer diccionario de lengua española que tuve a mi alcance y leí: ‘Paz es el acto de no hacer la guerra’. Que lejos de saber lo que es la Paz que está esta gente, que la define por la negativa, pensé. Más tarde leyendo a un guía espiritual llamado Triguerinho, me reencontré con el significado de esa pequeña palabra.

Paz es saber cuál es tu lugar en la vida, y ocuparlo en armonía.

¿Cuál es tu lugar en la vida?

Alejandro Corchs.

Ya no tengo prisa.

Nada me apura, estoy presente. Nada me preocupa, estoy vivo.

Nada me duele, estoy sano.

Ya no tengo prisa.

El apuro es ausencia del presente. Igual que la angustia, el miedo, el estrés y las preocupaciones. El detenimiento es el presente de Dios en nosotros.

Ya no tengo prisa, estoy detenido en Dios.

Santiago Pando.

Un curso de Milagros.

Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tener opuestos.

Este curso puede, por lo tanto, resumirse muy simplemente de la siguiente manera:

Nada real puede ser amenazado.

Nada irreal existe.