El camino de los vivos.

Cuando se sigue el camino de la individuación, cuando se vive la vida, hay que aceptar también el error. De lo contrario, la vida no sería completa. No existe garantía alguna -en ningún instante- de que no incurramos en el error o en un peligro mortal. Se cree quizás que existe un camino seguro. PeroSigue leyendo «El camino de los vivos.»

En esos días.

Ví dibujos de Dalí en las nubes del Montseny. Un conejo se asomó a mi carpa. Un gato me miró a los ojos. Conocí una multitud de insectos, incansables. Ví la luna menguarse, por las madrugadas. Percibí parte de mi escencia y algunas de mis cáscaras. Una mosca me besó en la boca. Y yoSigue leyendo «En esos días.»

Mi muerte. Tal y como fue.

Estaba yo acostada en una cama pequeña. Tapada. En una habitación también pequeña. A lo Van Gogh. Vino un ser gigante por fuera y gigante por dentro. Se sentó a mi izquierda. Me tomó la mano. Llorisqueaba, disimulando. Era Fe. Vino un ser pequeño por fuera y enorme por dentro. De pie, al otro lado,Sigue leyendo «Mi muerte. Tal y como fue.»