Blog en re-construcción. Permanente impermanencia.

Una vez más, estoy trabajando para poner las cosas en su sitio, actual. Los capítulos se abren. Se cierran. Se vuelven abrir. Se vuelven a cerrar. Como se mueven! Están vivos!

Si notas que algo extraño sucede en las próximas horas se trata sencillamente de este fluir que te comento.

Cada vez es más sutil. Que gusto.

Los cuatro egos y la quintaescencia.

Los cuatro egos dijeron al unísono, como personajes del coro de una tragedia griega: ‘Vaya bagarto. Que mina más fea’. La quintaescencia, iluminada en el centro del escenario dijo: ‘No. Nada de eso. No es fea. Es bella. Es lo que es. Y hace lo que tiene que hacer’.

Que gran alivio, el alma, humana.

La mía, mi alma, la recuperé en un tren. Allá por abril o mayo. Yendo o viniendo, según donde esté. Me volvió el alma al cuerpo. Maravilloso. Ya lo escribiré.

Ilusión. Del latín illusĭo, -ōnis.

1. Concepto, imagen o representación sin verdadera realidad, sugeridos por la imaginación o causados por engaño de los sentidos. 2. Esperanza cuyo cumplimiento parece especialmente atractivo.

‘Tienes ojitos de leoncito. Pero de leoncito bueno’.

Ya lo vimos en el zoológico. Los animales son animales. Ni buenos ni malos. Animales.

Trescientos seis kilómetros de distancia también duelen. Dicen.

‘Rosario está llena de gente de lujo. Entonces me escapo rápido para que el corazón no duela tanto de las ganas de volver’, escribe Inés desde Buenos Aires.

‘La patota ya se abraza para no morir de frío. Aunque en un metro cuadrado hayan cuarenta dibujos ahí en el piso’.

Feliz primavera, para ustedes. Aquí otoño. Cambio. Suspiro.

Aterrizar.

1. Dicho de un avión o de un artefacto volador cualquiera: posarse tras una maniobra de descenso, sobre tierra firme o sobre cualquier pista o superficie que sirva a tal fin.

2. Dicho de un piloto, de un pasajero, de un paracaidista: llegar a tierra.

Esta mañana, le dije a mi hermana de luna que yo aún no había aterrizado de mi último viaje. Ella respondió, dulce: ‘Olvídate de aterrizar en el mismo aeropuerto desde donde saliste. Ese lugar ya no existe. Busca otro sitio. Y baja’.

El Roto.

Cuando Juan José Millás escribió ‘el talento es la capacidad para asociar cosas que en la realidad aparecen disociadas’ se refería, quizá, a este hombre: Andrés Rábago, El Roto.

Me gustó ver los vestigios de la regla y el trazo de su lápiz, bajo el desgaste de la tinta, siempre negra.

En el medio de la galería me tiré al suelo a lo Nadal cuando gana un campeonato y grité lo más fuerte que pude: ¡amo las ideas de este hombre y su forma de expresar-las!

Bifurcaciones. Exposición hasta el 15 de Octubre. Consejo de Ciento 323. Barcelona.

El arrepentimiento es un sentimiento tardío.

Me dirigía al correo del barrio para enviar las postegardas postales del Club. Pensaba en el camino que si Agus se enrollaba podría enviarle un regalo a Mario G. Pasando por debajo de un andamio, me encuentra un tipo. Me para. Aunque voluminoso, blanco y de ojos claros, lindo. Muy lindo. Sonreí esperando que me preguntara dónde queda la calle tal, cuestión que me suelen formular muy a menudo, casi a diario. Por lo visto, tengo look de estar orientada.

El muchacho, con un castellano entrecortado y deficiente dijo ‘Estoy por ir a tomar un café con leche. Te invito a que tomes algo conmigo’. Sonaba alemán. Me descolocó y perturbó no captar su intención rápidamente. Mientras respondía pensé dos opciones. La primera, que quería practicar el idioma. La segunda, que estaría realizando un acto psicomágico en plena calle Balmes, recetado por el mismísimo Jodorowsky, convidando a tantas chicas como pudiera, hasta que alguna aceptara y comprobar así que todo es posible. ‘Muchas gracias pero estoy apurada’. ‘¿Apurada?’, pronunció pareciendo no saber el significado. ‘Tengo prisa’, enfaticé. Su cara expresó desánimo y al finalizar el tunel del andamio nos separamos.

Que tonta soy, pensé luego. Prisa de qué.

El mito de los argentinos guapos. Seguí buscando. Andá a Rosario!

Hola Debi:

La verdad que Buenos Aires me gusta mucho, aunque la gente no es como me imaginaba! El mito de los argentinos guapos no existe. Se ve que todos emigran a España!

No existen normas, ni reglas. Sobrevive el más fuerte. No se ponen casco ni cinturón y conducen como locos. Me subí a un taxi y el taxista me estuvo comiendo la olla todo el camino. Que argentina es la potencia más grande del mundo, que fuerte!! Que ellos son los más buenos en todo. Me decía que era un auténtico macho argentino, que todas sus raíces estaban aquí. Cuando le pagué le dí las gracias y al bajarme le dije que seguramente me había timado. Él contesto que le había ofendido pero que tenía razón.

Los planes han cambiado. Nos iremos directamente al norte: Salta, Jujuy, etc.

Te mantendré informada.

Arte chileno contemporáneo. Tablón de anuncios.

Inauguración Viernes 5 de setiembre. Convent de Sant Agustí. Comerç 36. 08003 Barcelona.

Karta es, además de mi primer maestro de yoga, artista contemporáneo.

Amo tu turbante amarillo!

Gracias por la kriya que trabaja el cuarto chakra, Anahata. La proyección de la guerrera. Si sigo despertando la energía kundalini cada día, uno de estos, saldré volando.