Ego.

Instancia psíquica que se reconoce como yo. Exceso de autoestima. RAE.

El perro mueve el rabo como un metrónomo. El perro siempre está contando el tiempo. El perro es el imitador del hombre. Es el ego. El ego es el niño. Pero no hay que matar al ego. Eso son locuras de gurú.  El ego tiene que aprender a obeder a la escencia.

El ego marca el tiempo. El ser escencial no tiene tiempo. La vejez no existe para el ser escencial. La vejez existe para el ego.

El yo primero se cierra. Luego actua con eso que llamamos ego. En un momento el ego comienza a plegarse delante del ser escencial y el ser le da su invisibilidad, su transparencia.

Ser como el agua que toma la forma del recipiente que la contiene. En todas partes está el milagro y la verdad.

Alejandro Jodorowsky. Profesor de Invisibilidad.

Redención. Es posible.

Nunca ha habido libertad de expresión en nuestra sociedad. Antes te quemaban cuando pensabas diferente. Ahora te arruinan. La manera de asesinarte ahora es cerrar tus cuentas de banco y sumirte en la pobreza.

No hay libertad pero hay posibilidad de sorprender.

Si un hombre puede redimirse como criminal también un día nuestra sociedad criminal se olvidará de esta basura que ha creado y se convertirá en una sociedad sana. Hay redención. Es posible.

Alejandro Jodorowsky.

Sueño.

Acto de representarse en la fantasía de alguien, mientras duerme, sucesos o imágenes. Según la RAE.

Para qué los voy a recordar si mi mundo onírico despierta supera cualquier sueño.

Un abrazo inconmensurable por el apoyo last night, por el amor, también inconmensurable…

a Ce, a Da, a Lu, a Fe.

En el nombre de todos mis muertos un ángel me protege. Mi buena estrella. Aga. Siempre.

Acabé. El libro.

El amor es inevitablemente un fenómeno marginal en la sociedad occidental contemporánea. Los que se preocupan seriamente por el amor como única respuesta racional al problema de la existencia humana deben, entonces, llegar a la conclusión de que para que el amor se convierta en un fenómeno social y no en una excepción individualista y marginal, nuestra estructura social necesita cambios importantes y radicales.

Hablar del amor no es ‘predicar’, por la sencilla razón de que significa hablar de la necesidad fundamental y real de todo ser humano. Que esa necesidad haya sido oscurecida no significa que no exista. Analizar la naturaleza del amor es descurir su ausencia general en el presente y criticar las condiciones sociales responsables de esa ausencia.

Tener fe en la posibilidad del amor como un fenómeno social y no sólo excepcional e individual, es tener una fe racional basada en la comprensión de la naturaliza misma del hombre.

El arte de amar. Erich Fromm.

Obama. Expectation.

El retrato de Obama más grande del mundo tiene 10.000 metros cuadrados y se termina de esculpir hoy, en Barcelona. Obra del artista Jorge Rodríguez-Gerada con colaboración del arquitecto Alex Jiménez.

Dicen que es autogestionada e invita a la reflexión en un momento crucial de la historia de la humanidad. El mundo está lleno de esperanza, eso dicen.

Deseo que la política, interna y externa, del nuevo presidente sea tan significativa como el color de su piel.

Ejemplo de un amor neurótico.

Se refiere al hombre que en su desarrollo emocional ha permanecido fijado a una relación infantil con la madre. Que nunca fue destetado, por así decir. Sigue sintiendo como niño.

Tales individuos suelen ser muy encantadores cuando tratan de lograr que una mujer los ame, y aún después de haberlo logrado. Pero su relación con la mujer (como, en realidad, con toda la gente) es superficial e irresponsable. Su finalidad es ser amado, no amar. Suele haber mucha vanidad en este tipo de hombres e ideas grandiosas más o menos soslayadas.

Si ha encontrado a la mujer adecuada, se siente seguro, en la cima del mundo. Pero cuando, después de un tiempo, la mujer deja de responder a sus fantásticas aspiraciones, comienzan a aparaecer conflictos y resentimientos. Si la mujer no los admira continuamente, si reclama una vida propia, si quiere sentirse amada y protegida, y en los casos extremos, si no está dispuesta a tolerar sus asuntos amorosos con otras mujeres, el hombre se siente hondamente herido y desilusionado.

1959. The art of loving. Eric Fromm. Editorial Paidós. Cubierta (fea) de Mario Esquenazi. Capítulo 3. Página 107. Leer completo there if you want.

Otra forma de amor irracional. Amor idolátrico.

Si una persona no ha alcanzado el nivel correspondiente a una sensación de identidad, de yoidad, arraigada en el desenvolvimiento productivo de sus propios poderes, tiende a ‘idolizar’ a la persona amada. Está enajenada de sus propios poderes y los proyecta en la persona amada, a quien adora al summum bonum, portadora de todo amor, toda luz y toda dicha.

En este proceso, se priva de toda sensación de fuerza, se pierde a sí misma en la persona amada, en lugar de encontrarse. Puesto que ninguna persona puede, a la larga, responder a las expectativas de su adorador, inevitablemnte se produce una desilusión.

El amor idolátrico suele describirse como el verdadero y grande amor. Pero, si bien se pretende que personifique la intensidad y la profundidad del amor, sólo demuestra el vacío y la desesperación del idólatra. Es necesario decir que no es raro que dos personas se idolatren mutuamente, lo cual, en los casos extremos, representa el cuadro de una folie à deux.

The same book. Ummm… me habla…

¿Es el amor un arte? Eric Fromm.

Si dos personas que son desconocidas la una para la otra, como lo somos todos, dejan caer de pronto la barrera que las separa, y se sienten cercanas, se sienten uno, ese momento de unidad constituye uno de los más estimulantes y excitantes de la vida.

Sin embargo, tal tipo de amor es, por su misma naturaleza, poco duradero. Las dos personas llegan a conocerse bien, su intimidad pierde cada vez más su carácer milagroso, hasta que su antagonismo, sus desiluciones, su aburrimiento mutuo, terminan por matar lo que pueda quedar de la excitación inicial.

No obstante, al comienzo no saben todo esto: consideran la intensidad del apasionamiento como una prueba de la intensidad de su amor, cuando sólo muestra el grado de su soledad anterior.

El amor es un arte, tal como es un arte el vivir. Si deseamos aprender a amar debemos proceder en la misma forma en que lo haríamos si quisiéramos aprender cualquier otro arte, música, pintura.