En la sombra está el Verdadero Yo.

En la sombra está nuestro Verdadero Yo, susurraba en el sueño mientras descubría las sombras de todos los otros. La mía también. Como un volumen oscuro, estaban todas flotando a un metro justo detrás de cada persona. Yo intentaba esquivar el cuerpo de la gente para mirar directo su sombra. Pero no podía. Las sombrasSigue leyendo «En la sombra está el Verdadero Yo.»

Soltando amarras, amuletos, compromisos.

Mi exquisito amigo Jorge Perez, el joyero, me regaló en Barcelona una pulsera protectora hecha por él, para que me acompañara en este maravilloso nuevo proceso de mi vida. Yo la asumí como un amuleto y, pese a que no suelo usar ni pulseras ni aros ni collares ni anillos, acordé conmigo misma en llevarlaSigue leyendo «Soltando amarras, amuletos, compromisos.»

Feliz Felicidad.

Vivir en el presente y enviar un mensaje de feliz 2011, no sé si tiene sentido. Pero hoy se me dió por hacer esta tarjetica.  Jajajajajajajaja!!! Y mientras me divierto recuerdo el poema de Walt Whitman: ‘¿Qué yo me contradigo? Pues sí. Me contradigo y ¿Qué? Soy Inmensa y contengo Multidues’. Feliz Felicidad. Autorretrato enSigue leyendo «Feliz Felicidad.»

Elige tu propia aventura.

Soñé con Lula, la de Brasil. Al mejor estilo ‘elige tu propia aventura’. ¿Alguien recuerda esos libros? Con Lula nos separábamos ni bien el sueño comenzaba. No sintiendo que fuera una elección sino ‘porque así eran las cosas’. Por mi parte, comenzaba una seguidilla de situaciones y circunstancias que si tuviera que juzgar, y deSigue leyendo «Elige tu propia aventura.»

El camino de los vivos.

Cuando se sigue el camino de la individuación, cuando se vive la vida, hay que aceptar también el error. De lo contrario, la vida no sería completa. No existe garantía alguna -en ningún instante- de que no incurramos en el error o en un peligro mortal. Se cree quizás que existe un camino seguro. PeroSigue leyendo «El camino de los vivos.»

Manar de los ojos un líquido: llorar.

Hace más o menos una semana que lloro. Así. De repente. En cualquier momento del día y circunstancia: lloro. Con motivo aparente. Y si él. Lógico, me digo ahora. A veces lloro por las bienvenidas y por las despedidas. Otras veces lloro porque ya no puedo abrazar al cuerpo de mi padre y contarle loSigue leyendo «Manar de los ojos un líquido: llorar.»

Hoy es un día perfecto para irme.

‘Hoy es un día perfecto para irme’, diré cuando lo sienta. Terminaré de armar el bolso y me ducharé. Llamaré a mis amigos para convidarlos a comer y daré un paseo en bicicleta. Miraré el Mar. Les ofreceré al Xavi Mulet y al Rover que me lleven al aeropuerto, que les gusta. (Así de pasoSigue leyendo «Hoy es un día perfecto para irme.»

Nada mío puede ser amenazado.

Nada mío puede ser amenazado, sencillamente, porque nada de lo que tengo Es mio. Anoche me lo recordó un hombre con ojos de animal acorralado y una navaja brillantemente plateada en su mano izquierda cerca de mi cuerpo. Nuestros bolsos en su derecha. Nos quitó, o le dimos, según como lo miremos, ‘todas nuestras cosas’:Sigue leyendo «Nada mío puede ser amenazado.»