El camino de los vivos.

Cuando se sigue el camino de la individuación, cuando se vive la vida, hay que aceptar también el error. De lo contrario, la vida no sería completa. No existe garantía alguna -en ningún instante- de que no incurramos en el error o en un peligro mortal. Se cree quizás que existe un camino seguro. PeroSigue leyendo «El camino de los vivos.»

Ya no tengo prisa.

Nada me apura, estoy presente. Nada me preocupa, estoy vivo. Nada me duele, estoy sano. Ya no tengo prisa. El apuro es ausencia del presente. Igual que la angustia, el miedo, el estrés y las preocupaciones. El detenimiento es el presente de Dios en nosotros. Ya no tengo prisa, estoy detenido en Dios. Santiago Pando.

Un curso de Milagros.

Este curso no pretende enseñar el significado del amor, pues eso está más allá de lo que se puede enseñar. Pretende, no obstante, despejar los obstáculos que impiden experimentar la presencia del amor, el cual es tu herencia natural. Lo opuesto al amor es el miedo, pero aquello que todo lo abarca no puede tenerSigue leyendo «Un curso de Milagros.»

Manar de los ojos un líquido: llorar.

Hace más o menos una semana que lloro. Así. De repente. En cualquier momento del día y circunstancia: lloro. Con motivo aparente. Y si él. Lógico, me digo ahora. A veces lloro por las bienvenidas y por las despedidas. Otras veces lloro porque ya no puedo abrazar al cuerpo de mi padre y contarle loSigue leyendo «Manar de los ojos un líquido: llorar.»

Amar es un verbo multitudinario.

La separación es contra natura. La razón es lo que nos ha desunido, cuando el juego de la vida es colectivo. Lo natural es Ser colectivo. Así como funcionan las células del cuerpo. Cada una de ellas, tiene la información del todo. Amar es un verbo multitudinario. Un dos tres por mi y por todosSigue leyendo «Amar es un verbo multitudinario.»