Viaje iniciático. Primera parte.

Soy/Tengo.

Lo primero que hace una iniciada es seleccionar ‘lo más importante’ y meterlo en la bolsa para el viaje iniciático y… perder la bolsa.

Lesson one:
. revisar el concepto de ‘lo más importante’
. reflexionar acerca de la atención y la responsabilidad.

Homenaje a Jaime Jodorowsky.

Esta mañana, entre comprar los lápices de colores y armar el bolso, tuve un ratito libre. Y me acordé de Alejandro.

Consciente ya de que ‘cuando das te lo das y cuando no das te lo quitas’ y, también atenta a, que cuando creo que amo no doy sino que estoy tomando, enfoco el día y las relaciones (es decir: ¡mi vida!): de otra manera!

Parece complicado, pero es senciiiiillo! Lo juro!!!

Entonces, decidí que era el momento de hacerme un regalo que venía postergado: fotografiar un bonito cartel de bar de barrio que me queda siempre de paso, y enviárselo al mismísimo Alejandro.

La primera vez que supe de Jodo fue a través de una  entrevista que le hicieron en España y, en aquella oportunidad, éste hablaba de la relación con su padre, Jaime. Dentro de su experiencia, de su voz y sus palabras: había un rayo! Un rayo que me entró y fulminó para luego iluminarme en un instante! Quizá por eso siento tanto aprecio por don Jaime. Y ni qué decir por el señor Alejandro.

P1000764

Al agacharme para capturar la imagen…  veo el número del local: ¡222! Ajá!

Se me subió a la cabeza el inicio de La danza de la realidad: ‘Nací en 1929 en el norte de Chile en tierras conquistadas a Perú y Bolivia. Tocopilla es el nombre de mi pueblo natal. Un pequeño puerto situado, quizás no por casualidad, en el paralelo 22. El Tarot tiene 22 arcanos mayores…’

En ese momento se detiene un hombre que pasaba por ahí: ‘¿Puedo saber porque le haces fotos a este cartel?, pregunta. ‘Porque me gusta’, abrevio el rollo. ‘¿Tu tienes algo que contarme sobre este lugar?’, le interrogo. ‘¿Yo? No. Nada’, dijo, sospechando acertadamente que ahí se acababa ‘lo nuestro’.

Ciento veintidós de la calle Consejo de Ciento de Barcelona. Quizás no por casualidad. Jaime…
Entro al bar, claro.

– ‘Hola ¿Puc parlar amb l’amo o l’encarregat del bar, si us plau?, pregunto felizmente a un camarero más bien serio que me señala con su cabeza hacia el fondo.
Voy, encantada.
– ‘Hola. ¿És vostè l’amo o l’encarregat del bar?’.
– ‘Si. ¿Qué quiere?’, responde sin mirarme.
– ‘Ummm. ¿Es usted el señor Jaime, por casualidad?’.
– ‘No. Jaime es mi padre. ¿Pero qué es lo que quiere?’.
– ‘Verá… Tengo un amigo que vive en otro país y su papá se llamaba Jaime. Y era comerciante. Como el suyo. Como usted. Le he sacado una foto al cartel de la entrada para regalársela a él. Pero me gustaría saber, además, un poco la historia de este bar’.
– ‘¿Y eso qué tiene ver?’.
– ‘¿Que tiene que ver con qué? No entiendo su pregunta. Dígame: ¿Su papá suele venir por acá? Quizá a él si le interese explicarme…’
– ‘Viene cuando yo lo llamo. Mire, señorita, ahora estoy muy ocupado porque es el día de pago y además…’
– ‘Ahhhhh, I see. Tiene que pagar los impuestos. Yo lo hice ayer…’
– ‘Los impuestos no. Tengo que pagar a los proveedores’, dice mientras firma cheques, con prisa pero sin ganas.
Dejo pasar un momento, mientras intuyo que está molesto pero que son los proveedores y no yo… Retomo: ‘Señor, me gustaría saber cuando se fundó este bar’.
Levanta la cabeza de los papeles un instante. Mira al frente como a un abismo, toma un sorbo de agua con labios temblorosos y dice: ‘Hace como 50 años de eso’.
Yo aprovecho para ir restando ayudada por los dedos… 2009 menos 50: 1959…
– ‘Pero, señor… ¿no recuerda la fecha exacta? Es importante, para mí!’.
– ‘Ya. Baaaaasta!!!!! No, no la recuerdo y no la puedo atender más’, exclama, con la boca still temblando.
– ‘Perdone. Perdone. No es mi intención molestarlo. Aunque intuyo que no soy yo… Me llevo una tarjeta y que venga él en todo caso… Eh?!… Que tenga buenos días. Y… saludos a su padre.’ Bu.

CASA JAIME

La felicidad es, entre otras cosas, rara (para mí y hasta ahora).

Los que no tenemos registro de ser felices y somos actualmente happies estamos: desconcertados!

Esto de vivir cada instante intensamente, por ejemplo sometimes, cansa. Agotados de felicidad! Ji. Quien diría. Y no es queja! Se confunde con la queja por el hábito de quejarnos. Pero no. Lisa y llanamente: es información, que nadie explica.

Hoy salí del gestor habiendo pagado extras. Formularios extras. Salí llorando. El susto de la crisis. Vió?! Subí a la bici y a punto de moquear, como en el segundo/tercer espasmo lagrimógeno, pensé: ‘El precio de estos formularios en comparación con la libertad y la felicidad que siento no es nada!!! Estos formularios son baratos!’ Soy feliz!’, grité al viento. Zas. Y me largué a reir.

(La felicidad es ser lo que se es y trabajar en lo que uno ama. La labor es encontrarse. AJ.)

El collar del tigre. Feria del libro. Sevilla 2009.

Presentación de El collar del tigre, de Cristóbal Jodorowsky. Feria del libro. Sevilla, mayo 2009.

http://www.youtube.com/watch?v=mSiS_4Bwnow

http://www.youtube.com/watch?v=RTtmsPrH0dc

http://www.youtube.com/watch?v=9SJ9EcK_bU0

http://www.youtube.com/watch?v=WHtrJGgNxE8

http://www.youtube.com/watch?v=NX-WLw-sGBw

Todo lo que tuvo que pasar para que yo sea hoy aquí!

Nombres que nunca oí. Rostros que nunca vi. La de barcos que tuvieron que navegar y la de historias que se tuvieron que enlazar! Hoy empieza todo. Pero siempre es hoy. Siempre es todo.

Siento la presencia, en la sangre y en el alma, de mis bisabuelos: de Clara Trajberg y de Jacobo Mayansky, de Antonia Lo Giudice y de Ángel Piazza, de Temma Goldberg y de Sam Tenenbaum, de Dominga Parente y de Emmanuelle Ruscica.

A partir de ahora, es imposible sentirme sola.

A mis abuelos: María y José, Elizabeth y Jacobo. A mis padres: Graciela y Daniel.

Los reúno a todos en una bella cajita redonda dorada, la forro de miel escribiendo: reunión y amor. La guardo en la tierra con unas semillas de árbol. Y medito.

Huracán de paz.

La mar no estaba serena.

La mar no estaba serena, serena no estaba la mar, la mar no estaba serena, serena no estaba la mar.

Lo primero que hice this morning fue ir a revolcarme en un chapuzón de olas saladas.

Después de tragar agua y esas cosas que a veces suceden me dije: ‘Conociéndome, antes de terminar estampada, no contra una piedra sino contra un muchachito (aunque a veces implique lo mismo), mejor me voy pal Sitio a preparar guacamole y enfriar birras, que están ya están llegando’.

El abrazo de Delia Panpahoy.

Tal día como hoy, hace 33 años, d. se calzó nuevo traje de piel humana, juntó todas sus fuerzas y se dispuso a empujar. Como si la vida le fuera en ello. Como si esa fuera la única vida posible, pues así es el modo en que las guerreras se enfrentan a las batallas.

Sabía que había venido a luchar y también sabía que estaba preparada.

Tal día como hoy, hace 33 años, d. comenzó a crear su universo. Lo pobló de dificultades y alegrías. Lo cuajó de pequeños detalles, de valentías y tristezas, de dulzuras y de olvidos. De asperezas y de inteligencia, y de sutileza. Y de desgarros.

Después le pareció que algo faltaba y nos creó a nosotr@s.

Hoy, 33 años después. Orgullosa y feliz de pertenecer a tu mundo, yo, que me digo tu amiga, y que me sé tu amiga. Yo que te amo profundamente, no puedo mas que bendecir a tu madre, a tu padre y a todo el árbol que te hizo posible en este cuerpo.

En este cuerpo hermoso que paseas con paso de gata por la tierra que se alegra de sostener tus pies.

Y te bendigo a ti, a tu fuerza, a tu determinación. A la voluntad infinita con la que te mueves hacia la realización. Y me bendigo a mí misma por crearte en mi vida, al igual que tú me creaste en tu vida.

Felicitemonos pues, porque hoy es un día glorioso. Hoy hace 33 años. Ni uno más, ni uno menos.