La tía Julia y el escribidor.

Le dije que el amor no existía. Que eso que las gentes creían un cristalino manar de la emoción, una pura efusión del sentimiento, no era más que el deseo instintivo de los gatos en celo discimulado detrás de las palabras bellas y los mitos de la literatura. Yo no creía en nada de eso,Sigue leyendo «La tía Julia y el escribidor.»

Autoficción. Cuando uno es sujeto y objeto de su narración.

Escribo sobre mí. El Yo asalta la literatura. Artículo publicado en el suplemento Babelia de El País de este sábado soleado: elpais.com/suple/babelia ‘En un verso termina la lluvia y empieza el verano, pero no existe otra cosa que el sujeto que delimita dichas fronteras. Nada se puede cruzar sin ser cruzado. Las estrellas no estánSigue leyendo «Autoficción. Cuando uno es sujeto y objeto de su narración.»

El último anarquista vivo de Barcelona. Ha muerto.

Dicen que él decía: si das un paso, la utopía se aleja un paso. Si das dos pasos, la utopía se aleja dos pasos. Y así suscesivamente. ¿Entonces para qué sirve la utopía? Pues sirve para caminar. Con ustedes el Señor Diego Camacho / Abel Paz. 12 agosto 1921, Almería / 13 abril 2009, Barcelona.Sigue leyendo «El último anarquista vivo de Barcelona. Ha muerto.»

‘Cuando se come, se come’, repetía Alejandro.

‘No hay más bello instante en este instante que este instante, y éste, y éste…’. Claro que yo aún no comprendía el significado del aquí y ahora, que hoy sería para mí como estar en ninguna y en todas partes sincrónicamente, experimentando lo no dimensionado y todas las dimensiones simultáneamente, lo ausente presente, aquí, mañanaSigue leyendo «‘Cuando se come, se come’, repetía Alejandro.»