Orgasmo del palato, dijo la tana.
El dulce de leche. Aquí Chimbote. D.
Bendita sea la Ley de atracción.
Carl Gustav Jung II.
Toda mi juventud puede compendiarse bajo el concepto del secreto. A causa de ello me refugié en una soledad casi insoportable… Se configuró ya entonces mi relación con el mundo tal como hoy es: también hoy estoy solo porque sé cosas y debo señalar que los demás no las saben y que, en su mayoría, tampoco quieren en absoluto saberlas.
Estoy por un arte que sea:
Poesía fonética.
Humanidades.
A los dieciséis años ví a Graciela Borges (conocidísima actriz argentina) en un reportaje en la tv. Venía de presentar su última película en algún remoto lugar del país, entiéndase cualquier sitio fuera de Buenos Aires city. Dijo algo que me llamó mucho la atención:
‘… Me trataron muy bien, la gente ahí es muy humana…’.
Entonces pensé: que mina más boluda! Cómo va a ser la gente sino, si no es humana cómo va a ser!
Hoy, con el doble de edad, tengo que reconocer que lamentablemente hay gente que no es humana. Es decir: gente inhumana. ¡!
Perdoname Gra:
Recuerdo de infancia I.
Canción de certamen de belleza, televisado, año tras año:
‘En una noche tan linda como esta, cualquiera de nosotras podría triunfar. Ser coronada Miss Venezuela y nuestra belleza al mundo poder mostrar’.
¿Sola? Cecilia Colacrai.
El seis. El número de la belleza.
Siguiendo la teoría de los ciclos de seis meses, mi ciclo actual acabará en noviembre. Ya sé el qué, cuando y por qué. Resta saber el dónde, cómo y con quién. Ummm. D.
Un suspiro me consuela esta noche y pienso en todos los días que quedan por venir. Da miedo quitar alguno, robarles el deseo, consumirlos. La vida por delante, eso se siente. Aga.
Luz.
Las preferencias de mi paladar.
Psicomagia III.
Las cosas se hacen con ganas o no se hacen.
Iba a cenar por cenar, porque no me puedo dar el lujo de saltárme una ingesta, pensando pero quién puede comer con este calor, cuando de repente, y debido a un hilito del repasador que se enganchó de la hornalla, me tiré toda el agua hirviendo para la pasta en el pecho.
Primero me puse agua fría y hielo, por instinto. Luego aceite (de oliva) y sal por consejo de la tana. Por último, rodajas de patatas porque me acordé de la abuela Yiya. Así que aquí estoy… embardunada y ardida. Bien jodida.
Todo es para bien. Don Alejandro ¿esto también? D.
Elizabeth Martha Mayansky Trajberg. La abuela Yiya. 1908, Ucrania. 1998, Rosario.
Psicomagia II.
Algo curioso.
Mi ático hierve. Anoche me acosté en el suelo con los pies hacia la ventana (mar) y la cabeza hacia la puerta (montaña). Me daba una brisita linda en los pies y como sentía tanto calor decidí girarme para que la brisita linda me diera en la cara.
Para mi sorpresa me seguía dando la brisita linda en los pies!
Solo puede ser una cuestión de percepciones y sensibilidades, pensé.
Me acordé de ese tierno señor que nos explicó lo del flujo sanguíneo, la otra tarde.
Dormí rico.
D.















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