El Topo. Primer Maestro.

No trato de ganar sino de alcanzar el dominio perfecto, para perder el temor a los balazos. Ya casi no sangro. No ofrezco resistencia a la bala. Dejo que pase entre los vacíos que hay en mi carne.

No me duele matarte porque sé que la muerte no existe.

Dejaré que tú dispares primero.

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