El Topo. Segundo Maestro.

Tú disparas para encontrarte. Yo lo hago para desaparecer. La perfección es perderse. Y para perderse hay que amar.

Tú no amas. Tú rompes. Tu asesinas. Y nadie te ama. Porque cuando crees que das, en realidad, estás tomando.

Deja un comentario