Nombres que nunca oí. Rostros que nunca vi. La de barcos que tuvieron que navegar y la de historias que se tuvieron que enlazar! Hoy empieza todo. Pero siempre es hoy. Siempre es todo.
Siento la presencia, en la sangre y en el alma, de mis bisabuelos: de Clara Trajberg y de Jacobo Mayansky, de Antonia Lo Giudice y de Ángel Piazza, de Temma Goldberg y de Sam Tenenbaum, de Dominga Parente y de Emmanuelle Ruscica.
A partir de ahora, es imposible sentirme sola.
A mis abuelos: María y José, Elizabeth y Jacobo. A mis padres: Graciela y Daniel.
Los reúno a todos en una bella cajita redonda dorada, la forro de miel escribiendo: reunión y amor. La guardo en la tierra con unas semillas de árbol. Y medito.