Anoche viajé inesperadamente a mis 7 años. Resté: 1983.
Dos paises. Casas. Una tele pequeña. Una cocina grande. Una democracia. Vi dorados. Y un ligero dolor de panza. Recordé un nombre. Se me secó la garganta. Sudé. Desperté con una frase en la punta de la lengua. Fogata de amor.
Esta mañana le escribí a Maria Julia que si, que hay muertos vivos. Mientras tanto buscaba en google la frase. Fogata de amor. Ahí supe que era canción.
‘Para decidir si sigo poniendo esta sangre en tierra. Para recalcar que estoy vivo en medio de tantos muertos. Fogata de amor y guía. Razón de vivir mi vida’.
(Me da escalofrío pensar que la canción fue escrita en el mismo año al que yo viajé. Anoche).
Mensaje. Me digo: hay muertos vivos. Pero si todo es parte de mi, hay muertos en mí. Hay partes de mi que están muertas! Quiero despertar-las to’itas! To’as!