En esos días, Rosajiro me dijo ‘Disfruta tu tristeza que hoy es parte de esos colores con los que pintarás tu día. Vívela tanto como la alegría y aprende’.
Así lo hice, lo hago, maestra… Cambió el viento.
18 de febrero es uno de los días más felices e importantes de mi vida. Por motivos varios. Aunque no necesito motivos para experimentar la dicha, ya. La siento, nomá.