Olvidé comentarte la otra noche que recordaba que los lunares de tu cara… Si, si, esos… El que tienes aquí, aquí y también aquí… Esos que tantas veces dibujé. Bueno, te decía, que recordaba los lunares del otro lado de la cara. Es decir, recordaba estos que tienes aquí, allí y esos que tienes allí, aquí.
Algo está pasando con mi información neuronal. ¡! Me cambió el mapa y el territorio.